Sé exactamente cómo te sientes hoy...
Te despiertas y tu mente ya va a mil por hora repasando la lista de "tengo que".
El día se te escapa apagando fuegos, cuidando de otros y cumpliendo obligaciones. Y cuando llega la noche, te invade esa sensación agridulce:
"No he parado en todo el día, pero siento que no he avanzado en nada importante".
Vives rodeada de ruido.
Te cuesta priorizar porque todo parece urgente.
Tienes proyectos personales que llevan meses (o años) aparcados por "falta de tiempo".
Te sientes culpable cuando descansas porque crees que deberías estar haciendo algo productivo.
No es que te falte capacidad, ni disciplina. Lo que te falta es un sistema.